EL ESTATUTO

El Estatuto del Becario es una herramienta para terminar con años de abuso normalizado en las prácticas formativas.

Aquí te explicamos por qué es necesario, qué derechos garantiza y por qué no podemos seguir esperando.

¿POR QUÉ ES NECESARIO?

Durante años, miles de jóvenes han sufrido:

  • Prácticas sin remuneración ni compensación de gastos.
  • Encadenamiento de becas sin contratación.
  • Sustitución de empleo estructural por estudiantes en prácticas.
  • Falta de protección frente a abusos y acoso.
  • Jornadas completas encubiertas como formación.

La precariedad no puede seguir siendo la puerta de entrada al mercado laboral.
El aprendizaje no puede convertirse en explotación.

El Estatuto nace para corregir esta realidad.

DERECHOS: ¿QUÉ CAMBIA?

El Estatuto del Becario introduce avances clave:

  • Compensación obligatoria de gastos. 
  • Límites claros al número de becarios por empresa.
  • Refuerzo de la presunción de laboralidad para combatir el fraude.
  • Protección en prevención de riesgos laborales.
  • Derechos frente al acoso y la discriminación.
  • Mayor supervisión y control.

     

Formarse no puede significar trabajar gratis.

BASTA DE ESPERAR

Llevamos más de dos años esperando su aprobación. Mientras tanto:

El fraude de las prácticas continúa

Las prácticas siguen costando dinero

Se sigue normalizando el abuso